¿Por qué está comprando Google empresas de IA, profesores y gurús?

1. La Singularidad e Internet

En diciembre 2012 Google contrató a Ray Kurzweil como jefe de ingeniería de la empresa. Kurzweil es el gurú de la Singularidad, una visión que sostiene que en 2029 la inteligencia artificial superará la humana. En el último semestre de 2013 la compañía de la Mountain View compró ocho empresas especializadas en robótica. Boston Dynamics es la empresa líder en el sector y que está especializada en la construcción de robots humanoides. Finalmente el cofundador Serge Brin, anunció el 28 de mayo de 2014 que la compañía había diseñado y fabricado discretamente su propia línea de vehículos sin conductor que preveía empezar a probar este mismo año.

El tema común que une estos hechos es simple: se llama NAI, Red de Inteligencia Artificial. Internet se está transformando en un robot conectado, una máquina de inteligencia artificial o una red de ellas que aprende. Hasta ahora hemos vivido en la era de las tecnologías de la información y la comunicación. A partir de ahora estamos entrando en la de las tecnologías de inteligencia, aprendizaje y creación. Esta es la próxima frontera de Internet.

Pero ahora un científico visionario de la IA está favoreciendo Google con una ventaja disruptiva: Ray Kurzweil y su visión de nuestro futuro: la Singularidad. Esta es la hipótesis sobre un período próximo de la historia humana que se acerca, en el cual el ritmo del cambio tecnológico será tan rápido y de mayor alcance que la raza humana de este planeta se verá alterada de forma irreversible. Las palabras de Kurzweil son: "Combinaremos nuestro poder cerebral -el conocimiento, las habilidades y la personalidad que nos hacen humanos- con nuestro poder informático para pensar, razonar, comunicarse y crear en formas que apenas podemos llegar a imaginar hoy en día. Esta fusión del hombre y la máquina, junto con la explosión repentina de la inteligencia de las máquinas y la rápida innovación en la investigación genética y la nanotecnología, se traducirá en un mundo donde no habrá distinción entre lo biológico y lo mecánico, o entre la realidad física y la virtual1".

Aunque este punto de vista todavía crea mucho debate, Kurzweil sostiene su hipótesis futurista con una sólida formación como científico informático en Inteligencia Artificial. Obtuvo en 1999 la Medalla Nacional de Tecnología por el Presidente Clinton. La pregunta interesante es como Kurzweil está ayudando a Google, la empresa líder en Internet, a hacer realidad ese futuro. En los años 90 el ordenador se convirtió en una red. En las primeras décadas, quizás la red se convirtió en una máquina de IA, un artefacto de aprendizaje que podría responder a nuestra pregunta incluso antes de que tuviéramos tiempo a terminar de formularla.

¿Podría la IA avanzada reinventar Internet? Pero entonces, ¿qué sería Internet? ¿Una red simple de ordenadores? Pero… ¿qué sería entonces un ordenador?

2. El coche es un robot. La calle es Internet.

Seguimos pensando en los ordenadores como simples PCs, smartphones o dispositivos portátiles. Pero, ¿qué pasaría si un ordenador, y en consecuencia Internet, fuera un robot, una red de robots, unos robots que aprenden?

Esto explicaría el nuevo interés de Google en comprar más y más empresas de robótica. La tecnología más disruptiva que Google nos está ofreciendo es el coche sin conductor o el coche-como-un-robot. En Europa, especialmente en Alemania, donde se inventó el coche, nos sentimos orgullosos de nuestros coches. Seguimos pensando en el automóvil como una máquina industrial. Hoy por hoy los estamos informatizando poco a poco para transformar el coche en una máquina más eficiente. Los informáticos en Europa están ayudando a los ingenieros industriales en el cambio de la industria del automóvil. Pero hay otra manera de pensar, una más inquietante.

¿Qué pasaría si un coche ya no fuera un coche, sino un robot con ruedas? ¿Qué pasaría si fuera el informático quien diseñara un coche con la ayuda del ingeniero industrial en lugar de al revés? ¿Qué pasaría si las rutas, las calles se convirtieran más en redes de información que las construcciones de ingeniería civil?

El resultado es una especie de marca nueva de automóvil, no una evolución de la máquina industrial del siglo XIX, sino un nuevo robot inteligente o familia de robots para la movilidad en el siglo XXI. Pero lo más importante, todo el sistema de tránsito y transporte podría cambiar dramáticamente.

Las ciudades modernas no están hechas por arquitectos y urbanistas como creen los europeos. La tecnología más determinante que ha formado las ciudades es la del automóvil. El coche de motor de explosión está haciendo inhabitables las ciudades emergentes del siglo XX con la contaminación, el ruido y los accidentes. Pero las cosas pueden cambiar. Se necesitan soluciones radicales con urgencia. El coche sin conductor puede ser una de ellas. Quiero decir, una nueva generación de robots inteligentes móviles autónomos. Por cierto, el alemán Sebastian Thrun, jefe del Laboratorio de IA en Stanford era a la vez el líder del proyecto de coche sin conductor de Google2.

3. Google X, el DARPA privado.

Durante años, la supremacía estratégica en la alta tecnología se ha basado en el sistema estadounidense de las agencias federales avanzadas como DARPA y su modelo de "tecnología de doble uso". Economistas como Mazzucatto están comenzando a estudiarlo (ver su libro "El Estado Empresarial"). Pero este modelo está evolucionando. Ahora las empresas privadas como Google están creando estos laboratorios avanzados con fondos privados. Google X es un laboratorio de este estilo, el nido donde se ha diseñado el coche sin conductor.

No por casualidad, el padre de Google X ha sido Sebastián Thrun, el científico informático que ganó el "DARPA Challenge" en 2005, y que luego diseñó el coche sin conductor de Google.

¡Por favor, Sebastián, vuelve a Europa! ¡Ayúdanos a difundir la palabra! No queremos que la industria automovilística alemana, y sus fábricas en Cataluña, sigan el mismo camino de Nokia!

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